Y Regresé luego de haber (me) sumergido descalza en aguas cristalinas llenas de hojas secas e inventos salidos de la imaginación de aquella tarde en el boulevard con tan esplendidos rayos solares que se posaban en el su rostro y salpicaban en mi piel transmitiendo un aroma placentero que activaba mis ganas de contarle tantos sueños que tuve en el ocaso fuera del mundo irritable que debilitan día tras día mis huesos, activaba mis ganas de sentirlo, de tocarlo y de cantarle con esta voz mórbida que me caracteriza y que se deslice provocando el asombro enfermizo de las aves soñolientas (criaturitas).
Y me mira como si fuera una desconocida.
-No me mires como si lo fuera
Es bueno saber que me odias y repudias mi nombre bajo el mural que yo te regale, que raro es que siga colgando en tu pared junto con aquel pedazo de algodón con ojos desviados al cual llame con el nombre de un emperador Romano.
Es bueno porque mi lamento efímero fortalece cada hora el desliz
Entre su vida paralela y mi vida bienaventurada.